Prof. Dr. Ricardo Rabinovich dá as boas-vindas ao Doutorado em Direito

Queridos Amigos:
Como es de estilo, inicio mi mensaje dando la bienvenida, de brazos abiertos, a los que se han incorporado en estos días, agradeciéndoles por haberse sumado a esta familia científica, felicitándolos por haber sido aceptados, y deseándoles todo el éxito. En estos días, por casualidad, noté lo siguiente. La Argentina ha tenido dos jueces en la Corte Interamericana de Derechos Humanos.Leonardo Franco (desde 2007, fue Vicepresidente para 2010-2011) y Julio Barberis. Ambos, egresados de la Universidad de Buenos Aires.El último Fiscal Jefe de la Corte Penal Internacional (2003-2012), también egresó de la UBA. Estos son sólo algunos ejemplos, y todos ellos surgieron de una Casa de puertas abiertas, donde la Graduación es gratuita para todos los alumnos,argentinos y extranjeros, sin examen de ingreso (“vestibular”) y sin ninguna preocupación por restringir el número de vacantes. Argentina tiene cinco Premios Nobel, y todos ellos egresaron de la Universidad pública abierta y gratuita, sin examen de ingreso y sin límite de vacantes. Digo esto, una vez más, frente a quienes, con espíritu imperialista y falto de respeto por la diversidad, creen que sus propios países, que practican fórmulas de restricción y exclusión, son los únicos que poseen la llave de la excelencia y de la brillantez, y la verdad es que, simple y sencillamente, no pueden demostrarlo, porque les falta cualquier evidencia objetiva de tal afirmación. El mundo de hoy no tiene cabida para el etnocentrismo, para los nacionalismos retrógrados y vacíos, extrapolados a lo académico. Dejemos ese tipo de estupideces para el fútbol, pero no las trasplantemos,
cargados de soberbia y de ceguera, al campo de las universidades, donde debe imperar el respeto recíproco por los otros países. No somos ni mejores ni peores, somos diferentes. Estamos orgullosos de nuestra manera de ver la educación,  y de nuestra muy fecunda Casa, la Universidad de Buenos Aires,
una madre cariñosa que recibe en su amplio abrazo a todos por igual. Encantados, abrimos las puertas a profesores y alumnos extranjeros,
reconociendo sus títulos académicos, porque es lo que corresponde. Respetamos y aprendemos, soñamos juntos con un futuro mejor, y ese porvenir será de toda la humanidad o de ninguno. Respetamos, sí, y seguiríamos respetando, incluso si no se nos respetase a nosotros. Nuestros hermanos brasileños, que estén tranquilos. Esta Casa los seguirá recibiendo y abriendo los caminos, dándoles las posibilidades de acceder, con esfuerzo y con trabajo, al deseado título de Doctor, aunque aparezcan en su propia patria quienes, horrorizados Dios sabrá de qué, pretendan que les cerremos esta alternativa.
Nunca estuvimos más seguros de esto.

Ustedes, igual que todos los demás alumnos, nos honran, nos llenan de orgullo, al elegirnos, y nosotros lo sabemos y agradecemos.
Si son tantos, si entre Ustedes se cuentan tantos profesores, magistrados, directores y coordinadores de carreras, juristas destacados, por algo será.
Nuestra Casa es de todos y lo seguirá siendo.
¡VIVAN LAS PUERTAS ABIERTAS!
¡VIVA LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y LIBRE!
¡VIVA LA INTEGRACIÓN ENTRE LOS PUEBLOS!
¡VIVA EL DERECHO HUMANO DE ESTUDIAR DONDE SE QUIERA!

Un muy fuerte abrazo para todos

Ricardo Rabinovich-Berkman é Professor Doutor da Universidade de Buenos Aires.
Coordena os cursos do pós-doutorado intensivo daquela casa.

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